Siento el poder de decir que ya no te pienso,
que te olvide,
que podría voltear atrás
y no volverte a buscar.
El poder de pasear sin verte,
de dormir sin soñarte,
de hablarte sin imaginar.
Incluso, siento el poder
de poderte ver otra vez
tal vez no a los ojos,
tal vez no a tu sonrisa,
tal vez no tus virtudes,
pero tu simpleza ¿por qué no?
Desvirtuarte, volverte terrenal,
escribir sobre la vida y no sobre ti.
Verte en papel y ponerte en un viejo corcho
como parte de mi pasado.
Eso, hablar de ti en pasado,
pensando que sólo fuiste el antagonista
de un capítulo en el libro de mi vida.
Ver un futuro, tal vez incierto,
tal vez lejano, solitario
pero sin alguien como tu en mi pensar.
Me siento con el poder de decidir a quien pensar...
Aunque aún me cueste trabajo entender
que no soy yo yo la que decide,
Quien decide es un destino.
Vane Vásquez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario