Y mientras él divaga entre mil historias del pasado, yo busco comprender si el pasado que nos unía aún existe.
Y sin que él lo sepa, yo pienso en lo que fue y que no será nunca más. No por mi, no por él, es por la historia que nos unió, que es la misma que hoy nos separa.
Fuimos tan un sólo corazón y una misma mente que fue eso lo que nos impidió llegar más allá de lo alcanzado.
Yo era Tan tuya y tu Tan mío que me astié de ti, te tu espíritu libre, prepotente y de niñato que nunca dejaron encaminar la historia en otra corriente.
No sé si haber dicho mil veces una misma frase funcionaría, pero conocer la respuesta es aquello que me lleva a escribir estas letras. Letras sin sentido, mezcladas, turbulentas, letras que no se piensan, sólo letras que se unen y forman esto.
Pero, ¿será posible que funcione? Que tu aún estés enamorado de mi por habérselo dicho diez mil veces a tu oído? ¿Te acordarás de eso?
Por mi parte, aún lo recuerdo, aún llegas por las noches a mis sueños y estás ahí, presente, no te veo, pero como siempre, sé que eres tú, que estás ahí cuidándome, y como siempre, la historia se queda corta. No hay un continuará, no hay mucho. Hay poco. No hay nada.
Vane Vásquez Espitia. ❤️